“A veces las cosas empiezan a ocurrir cuando nos escuchamos”

Electroacústica en mano y verdad en los labios. La Buena Mujer habla antes de hacerlo Carmen Morales. Escribir, correr y cantar se despliega, en toda su desnudez, la de la guitarra y la voz, antes de conversar. “No va conmigo traer una guitarra para posar. Esto es lo que hago”. Se derrama la voz dulce, pasean los dedos por el traste... “¿Qué soy yo sin un lápiz y un papel?...”, canta su declaración de intenciones. La que contiene Escapistas, el segundo disco de la intéprete y compositora gaditana que esta noche estará en la Noche Abierta del ECCO junto a su banda ofreciendo un concierto dentro del ciclo Música y Mujeres que organiza el colectivo Músicas del Sur en el Espacio de Creación Contemporánea.  
La Buena Mujer apoya la guitarra en las estanterías de la hemeroteca de Diario de Cádiz y se retira para dejar hablar a Carmen Morales. Una mujer “tímida”, dice, por eso utiliza a su alter ego para entrar en materia. Tímida pero tremendamente segura de quién es, qué quiere hacer y cómo lo quiere hacer. “Pero para llegar ahí he tenido que atravesar todo un camino. Ahora me doy cuenta lo poco que nos escuchamos a nosotras mismas y que, a veces las cosas empiezan a ocurrir cuando nos escuchamos”, reflexiona.
Y es que Carmen Morales toca la guitarra y compone desde pequeña, sin embargo, “el miedo” a mostrar lo que hacía, las inseguridades que, en ocasiones, acarrea el perfeccionismo, la hicieron bien escribir canciones para otros, bien lanzarse a tocar “versiones” o a “esconderse” dentro de una banda. Ahora, La Buena Mujer es Carmen Morales, es su proyecto. Se escuchó y apostó por caballo ganador.
 
“La banda nació en 2008 y llegamos a ser hasta tres o cuatro cantantes e, incluso, diez miembros, todo el que pasaba por el local de ensayo con un ampli se quedaba”, ríe la creadora y profesora que “a la hora de grabar el primer disco” se dio cuenta que había que tomar las riendas de La Buena Mujer. “El proyecto del disco se quedó parado porque nos cogió la crisis pero en 2011 llegué a un acuerdo con la discográfica y lo saqué”.

Esqueleto fue una apuesta salvaje y memorable pero Escapistas, el disco que salió este mismo año a través de una plataforma de micromecenazgo, es más Carmen Morales que nunca. Más abrazado a su jazz y su bossa, sin perder el compás del rock-pop racheado de acordes flamencos, que caracteriza a La Buena Mujer. Al igual que sus letras, de altura literaria y con mensajes –Cara de ratona, Embrutecidos, Mi próxima vida (donde rompe con los tópicos del amor romántico)...– que la alejan del verbo fácil y las ideas simplistas sin alejarse de la ligereza que debe tener toda buena canción y que permite el perfecto equilibrio “entre melodía e improvisación”.
En la actuación de esta noche Morales estará acompañada por su banda, el bajista y guitarrista francés Romain Manteau, el batería Adrián Rodríguez y el guitarrista holandés Ludi Van de Weijer. “Unos músicos inspiradores, unos grandes músicos”. Y con Carmen, a las riendas.